Los agoreros son personas que anuncian o predicen males o desgracias.

Empiezo esta entrada con lo que ya considero un tópico. En la crianza, todo el mundo cree saber lo que es mejor para las niñas y niños.  Tópico es, pero yo creo que además es verdad. Lo que no es tan tópico aunque también se oye es que nadie puede asegurar un modelo de persona por su crianza. Es posible que alguien de los que creemos que sabemos lo que es mejor, realmente haya acertado con la mejor forma de criar. Pero la crianza no depende solo de una persona o dos que crían, depende de una sociedad entera. Por lo tanto, por muy eficaz que sea la fórmula puede que otro niño o niña criado con una fórmula menos exacta, acabe siendo una persona mejor preparada para la vida. Porque de eso se trata, de preparar a personas para la vida.

Hay progenitores que quieren tener hijos abogados, ingenieros. Otros solo quieren que sobrevivan hasta la edad adulta a toda costa. Otros que tengan una vida cómoda. En fin, cada uno quiere una cosa. Yo solo quiero que mi hijo sea feliz… Y que sobreviva bastantes años claro. Si dentro de cuarenta años yo he sobrevivido y Junior me dice que es feliz, me daré por satisfecho. Aunque trabaje de repartidor de pizzas con cuarenta años. Porque no todos podemos ser ingenieros, si lo fuéramos qué pan íbamos a comer…

Yo solo quiero que mi hijo sea feliz…

Estilos de crianza

El estilo de crianza que hemos elegido mi mujer y yo para que Junior sea feliz se basa en nuestro conocimiento a través de las lecturas sobre todo tipo de métodos de crianza que hay. La base principa es darle todo el amor posible, respetarlo como persona y dejarle que él solo aprenda las cosas según sus intereses y según su crecimiento normal. Emmi Pickler y su movimiento libre, Gill Rapley y el Baby-Led Weaning, María Montesori y su método…. La mayoría de cosas que muchos padres, abuelos, tíos se enorgullecen de haber enseñado a sus hijos, a mí me enorgullece que las haya aprendido él solo o simplemente que su cuerpo las haya adoptado de manera natural.

Críticas

Todo esto nos convierte en los raros de nuestro entorno y todas las miradas asesinas de crianza se ciernen sobre nosotros. Y así es cuando llegan los agoreros a decirnos que si no hacemos esto o hacemos lo otro, nos va a pasar aquello…

Afortunadamente, la mayoría de cosas que nos han dicho los agoreros ya han pasado y no se han cumplido esos males proféticos. Junior aprendió a andar a pesar de que no le enseñé y no les pasa como a esos otros cuarentones que van al trabajo a gatas porque sus padres no les enseñaron a andar. También dejó el pañal cuando él quiso no como esos ejecutivos que van en el avión con pañal porque no les forzaron a dejarlo sus padres. Y para el colmo de los colmos come bien y a su ritmo y no es un caprichoso porque le haya dejado comer a su ritmo siempre. Pide las cosas por favor demostrando que no es un tirano a pesar de que no le hemos obligado a decirlo ni le hemos gritado para que lo haga ni le hemos pegado. Da las gracias, pide perdón…

Claro, también tiene sus rabietas pero es que ni siquiera ha cumplido aún los tres años. Es un niño ¿qué esperáis de él?

Pero la realidad es que no solo nos pasa a nosotros. Esto mismo le pasa a cada madre y padre del mundo. Todos tienen algún vecino, amigo, dependiente de supermercado, etc. Que les dice que lo que deben hacer o si no, pasará lo peor.

Los agoreros

Y así es, ese grupo de gente que además lo que dice lo dice como si fuera una verdad absoluta. No hay posibilidad de discusión. Pareciera que su único interés es que el futuro de los niños sea negro, oscuro, sombras… Cuidado porque están en todas partes, entre tu familia, tus amigos, los grupos de facebook… Cuando menos te lo esperas, te sueltan algún augurio basado normalmente en lo que creen porque lo han oído o porque lo han deducido de lo que han oído o visto. Continuamente lanzando un mal augurio  detrás de otro.

Ahora mismo me parece estar oyéndolos resonando en algún lugar de mi mente con esa voz de ultratumba “Claro, como es hijo único”. Soltando su pestilencia por donde van. “Siempre lo llevan en brazos, ya verás, nunca se va a querer bajar”. Arriesgando sus profecías al límite cual augur romano. “Si le das teta a demanda, luego será un caprichoso que querrá juguetes a demanda”. Rozando lo absurdo y paranoico con recetas mortales de la abuela. ”Ponle miel en la leche del biberón que así le protege de las enfermedades”. Oponiéndose a la ciencia moderna. “Teta el primer mes solo que luego no alimenta, después biberón”.

“No lo cojas…, no le des tantos besos…, déjale llorar que ensancha los pulmones…, no…”

¡BASTA!

No quiero tus consejos ni tus augurios. Vete a sacrificar una vaca al dios que más te plazca y déjame en paz.

 

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