Cornelius & Sweet Bizarre

Papás al natural

acoso escolar, bullying, crianza, crianza respetuosa, educación

El beso de un niño

El beso

El beso

El beso se gana

Para un niño, un beso es una demostración genuina de amor

A Cornelius Jr no le gusta dar besos a cualquiera que se lo pida. Las personas más expeditivas dan besos sin preguntar y otras preguntan pero después de preguntar insisten… Y por último están las que preguntan y si les dices que no, entienden que es un no. Porque no es no. No significa que te odie, a lo mejor simplemente no le apetece besarte o besar sin más. A mí me planta besazos en la boca cuando estamos jugando y se lo está pasando bien. Pero muchas veces le pregunto si me da un beso de buenas noches y me dice que no. Y sé que me quiere mucho. Y de ese mismo amor tiene confianza para decirme que no. Que no, y no es no.

También sé que las personas que quieren besar a Jr. lo quieren o lo aprecian o les parece un chico adorable. No tengo ninguna duda de que esas personas tienen buenísimas intenciones. Pero creo que deberían entender algo sobre los niños y los besos. Sin quererlo, estas personas están provocando un pequeño malestar en los niños. Y si yo cediera ante esas personas, estaría dando un mal ejemplo a mi hijo, un ejemplo que puede tener repercusiones muy negativas en el futuro.

Vamos a ver por qué.

El beso en España

La letra de Adrián Ortega del famoso pasodoble “El beso” decía:

Le puede dar usted un beso en la mano
O puede darle un beso de hermano
Así la besara cuanto quiera
Pero un beso de amor
No se lo da a cualquiera

Y claro que para un adulto hay distintos tipos de besos. Pero para un niño no. Para un niño, un beso es una demostración genuina de amor. Lo dan sobre todo a las personas que los atienden, que juegan con ellos, que participan en su vida. No a desconocidos, ni a personas que han visto cuatro veces. Son besos de amor. Y al igual que la mujer española, no se lo dan a cualquiera.

Nosotros siempre le hemos dicho que cuando quieren besarle o abrazarle o darle la mano o cualquier otra cosa, debe hacerlo solo si él quiere. Y hasta hace tres meses nunca ha hecho nada de eso con alguien que no sean sus padres. Y un par de niñas de su edad en algún parque. Nadie más, ni su abuela, ni su tía, ni primos, nadie.

Socializar

Esto da para otra entrada, pero solo quiero apuntar que nosotros no creemos en la sociaclización forzada. Todo el mundo se empeña en decir que los niños tienen que socializar desde casi el nacimiento. Pero la realidad es que los niños no tienen interés por socializar hasta una cierta maduración. En el caso de Jr empezó cuando se acecaba a los tres años. Hace unos tres meses como comentaba antes.

Desde entonces ha empezado a interactuar con otras personas de nuestro entorno. Con los que más conoce. También con otros niños. Antes de eso, huía de los demás niños en los parques. De hecho, se dio una vez una situación en un parque que había un solo niño más mayor que Jr. y se pasó todo el tiempo detrás de Jr. que huía todo el rato de él. Esta situación se volvió a dar hace unos dos meses pero justo al reves. Junior perseguía a un niño para jugar con él y el otro le huía.

Forzar el beso

Ocurrió hace un mes, el día que dieron de alta en el hospital a mi mujer después del nacimiento de Cayo Mario (aún tengo pendiente una entrada sobre el nacimiento de Cayo Mario). Una enfermera que había sido muy amable con mi mujer y con el nuevo de la familia, se acercó a Junior en el pasillo, se agachó para ponerse a su altura y le pidió un besito. Jr. se lo dio. Luego le pidió un abrazo y también se lo dio. Era la primera vez que hacía algo así y me pareció muy genuino y tierno. Pero después hablando con él, me confesó que no lo había hecho por voluntad propia, que se había sentido forzado.

La charla

Mi mujer y yo le comentamos que si él no quiere dar un beso, un abrazo o lo que sea que le pidan, puede simplemente decir “no”. Hasta ahora no hablaba en esas situaciones pero tampoco cedía. Se escondía detrás de mí, se alejaba de la persona, etc. Me sorprendió ese cambio a ceder ante una proposición que no le gusta. Más de una vez le hemos dicho que él no tiene obligación de besar, abrazar, tocar o dejarse tocar por alguien lo conozca o no si ese contacto le incomoda. Quiero aclarar que me refiero a tocar como tocan los adultos normalmente a los niños. La cabeza, el brazo, la pierna… En temas sexuales por ahora no nos metemos… O sí

La charla sobre este tema es sencilla. Si tú quieres, puedes besar, abrazar, dejar que te besen, que te abracen. Pero tiene que ser algo que te apetece a ti, si no te apetece, no tienes obligación de ceder. Las personas que normalmente lo hacen son personas que te quieren o te aprecian e intentan respetarte como persona. Simplemente no saben que a ti te puede molestar su contacto. Por eso, simplemente con apartarte o decirle “no” es suficiente. El día que tú quieras dar ese beso, lo das.

Y sobre todo si te hace sentir incómodo debes negarte.

El resultado

Hace unos días íbamos al centro médico y siempre que vamos desayunamos juntos en una cafetería cercana. Pero es agosto y estaba cerrada así que nos desplazamos hasta un bar que había abierto. El bar estaba muy bien y la mujer que servía en el bar era muy simpática. Habló un par de veces con Jr. y cuando íbamos a irnos, fuimos a la barra y le di dinero a Jr. para pagar. Le encanta pagar. Eran 9,50€ y le di un billete de 10€ y le comenté que le dijera a la camarera que el resto lo dejábamos de bote.

La mujer quedó encantada y le regaló un par de chupa-chups. Jr. estaba en mis brazos y la camarera le preguntó si quería darle un beso y el dijo “no”. Después le preguntó si ella le podía dar un beso, y también le dijo “no”. Más tarde, le puso la mano para chocarla y Jr. la chocó. Eso sí le apetecía.

Sin duda, esta señora tenía buenísimas intenciones. Fue muy amable y también amablemente aceptó ambos noes de Jr. y no insistió. Un aplauso para esta mujer.

Y qué pasa si le fuerzo a besar

Pues la realidad nos dice que no tiene porque pasar nada. Pero también que puede pasar algo.

Creo que forzar a un niño a dejarse besar, tocar, acariciar por un desconocido, solo porque es simpático con él es un error. Por lo dicho, para ellos es una muestra de amor genuino y lo dan a las personas que aman en el momento que ellos quieren darlo. Y obligarles a hacerlo, les hace dejar de dar importancia a esas muestras de afecto. Muestras de afecto de amor puro, no a las que damos de forma protocolaria.

Por otro lado, les puede hacer pensar que ellos no tienen autoridad sobre su cuerpo. Que cualquier adulto puede tocarles, acariciarles, besarles porque les da un chupa-chup o porque se lo dice ya que es un adulto. Estamos enseñando a nuestros hijos a ser posibles víctimas de pederastas.

Pero vamos más allá, también les decimos que no tienen autoridad y otros sí. Cuando vaya al colegio y un acosador con autoridad le diga que se quite la ropa. Lo debe hacer, porque él tiene más autoridad. Estamos enseñando a nuestros hijos a ser posibles víctimas del acoso escolar.

Pero vamos aún un poco más allá. Estas enseñanzas pueden quedar muy marcadas en nuestra infancia y destrozar nuestra adolescencia y adultez. Porque ese niño al que se le ha enseñado a forzarse a besar, a abrazar y a acariciar, puede llegar a no tener filtro a la hora de relacionarse con otras personas en el amor y en el sexo. Su cuerpo no es suyo y lo ha interiorizado. Y además lo da para agradar a otros a cambio de su amor o sus regalos. Estamos enseñando a nuestros hijos a no tener criterio a la hora de seleccionar con quién tienen relaciones.

Respetar a tu hijo, le hará saber que tiene que ser respetado.

Pues a mí no me pasa nada

Todo esto que digo puede pasar o no pasar. Pero pasar pasa. Sé que las respuestas de muchos van a ser “pues a mí me obligaban y no tengo ninguno de esos traumas”. Lo primero que les digo es que no siempre se reconocen esos traumas a la primera. Mucha gente se cree que la gente traumatizada se pasa el día llorando en esquinas. Pero no, un trauma te puede hacer que vayas por la vida con la cara bien alta y alegre y estés aceptando situaciones denigrantes pero no las sepas reconocer.

También puede que tú no tengas nignún trauma, pero hay otras personas que los tienen por culpa de ciertos actos normalizados de los padres. Que no los hacen con mala intención. Solo porque creen que es la mejor manera de criar a niños sanos.

Y por último, el hecho de que algunas personas no tengan traumas no suele ser “gracias a…” sino “a pesar de…”. O sea, a pesar de que les forzaron a besar a los demás y no les dejaron que se respetara su cuerpo, su amor, consiguieron tener una vida normal.

Herramientas

Aunque preferiría que Jr, no tuviera que vivir el encuentro con pederastas, acosadores, etc. En el caso de que pasara, preferiría poder decir: “Gracias a que respeté a mi hijo, ha podido parar los pies a ese acosador, pederasta, etc.”

Porque respetar a tu hijo, le hará saber que tiene que ser respetado. Y le ayudará a defenderse ante las injusticias.

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3 Comentarios

  1. Anónimo

    Esto es una esageracsion. Ningún niño se traumiza por dar un beso. Los niños no saben lo que quieren. No tienen ni vos ni voto. Solo tienen que haser lo que se les ordena, sí no lo hacen, se convertirán en delincuentes.

    • Anonim@

      Madre mía lo que hay que leer, parece mentira que aún existan personas con un pensamiento tan básico como el suyo. Hágale un favor a la humanidad, les un poco sobre abuso sexual infantil, es más, le recomiendo el manual para profesionales de Sabe the Children, le ayudará a comprender este fenómeno, salir de su ignorancia y proteger a los niños. Claro, a menos que sea de los que están del otro lado, es decir, de los que dañan a los niños, precisamente porque creen que los niños “no tienen voz ni voto”.

    • bolboreta

      No tienen voz ni voto????
      Hacer lo que se les ordena???
      como va el mundo!!!

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