Hace algún tiempo me sorprendió leer el artículo de opinión “El mito de la teta materna” de Carmen Rigalt que intentaba mitificar los beneficios de la leche materna. El estilo del artículo es claramente de prensa amarilla atribuyendo “tintes paramilitares” a la liga de la leche, ONG internacional que ofrece información y apoyo a las madres que desean amamantar y que trabaja con UNICEF y con la OMS; o adjetivando de “auténticas talibanas de la lactancia materna” a las pediatras que defienden la leche materna como mejor alimento para los bebés. Parece que nadie se ha dado cuenta aún de que desde el 11-S, talibán se usa tanto que ponerlo en un artículo es casi como poner un “¿Te das cuen?”. Evidentemente si quiero convencer de algo, lo mejor es menospreciar a las personas que apoyan ideas que contradicen lo que quiero venderos y eso parece que lo tiene claro Carmen Rigalt. Y sinceramente, comento esto de manera anecdótica porque no creo que haya una mente tan anódina que al leer esos adjetivos no se dé cuenta de que este artículo carece totalmente de objetividad. Detrás bien podría estar la mano de Nestlé (que además se nombra en este artículo) o quizás de una madre que decidió no dar la teta y no le gusta que le digan que fue una mala decisión. ¡Lo fue!

Hay muchos motivos por los que una madre puede dejar de dar teta a su hijo, pero salvo algunos casos muy raros, la mayoría de esos motivos resultan ser falsos. Y por supuesto está el “no le quiero dar porque mi vida es mi vida, mi teta es mi teta”. El motivo laboral es según mi experiencia el que más se da. Porque la lactancia y el trabajo desgraciadamente suelen convertirse en incompatibles, aunque en la mayoría de casos, si los analizas no lo eran. Y luego está el “es que mi teta daba poca leche”. Pero la realidad es que tenemos en nuestras manos las claves para una lactancia materna exitosa y si nos informamos y los seguimos, es raro que de manera natural no se pueda dar la teta. Y más hoy en día que se da teta en casi todas partes.

Lugares en los que se puede dar la teta. Vídeo que promueve la normalización de la lactancia, probablemente de “tintes paramilitares” según Rigalt.

Este artículo se une a las típicas frases de personas desinformadas tipo: “lo que le estás dando no le alimenta, es solo agua”, “tu leche no puede ser buena para el bebé”, “si le sigues dando la teta lo vas a malcriar”.

Hace poco en un grupo de facebook, un chico comentó una anecdota. Estaba en la playa con su pareja y le estaba dando la teta a su hijo y llegó una señora (que bien podría ser Carmen Rigalt) y le ofreció un billete de 10 euros para que le compraran algo de comer a “esa criatura”… Say no more!!!

Y no es que la leche de fórmula sea mala, a mí me parece un gran invento y necesario para aquellas madres que por el motivo que sea (en la mayoría de casos es la falta de información) no han podido dar leche materna. Pero la leche materna es mucho mejor para nuestros bebés y la lactancia es además mucho más beneficiosa para las madres. Sin embargo, Carmen Rigalt dice haber leído un artículo que cuestiona algunos “extremos que los organismos de salud, los profesionales de la pediatría y las políticas públicas consideran sagrados”. No nombra el artículo, no nombra la fuente, podría ser un artículo escrito por un blogero como yo que no tenemos ni idea de nada. Y luego dice que “cada vez hay más investigaciones que abundan en la idea de que los beneficios de la lactancia materna no son tan espectaculares como se creía”. Y tampoco da referencia de ninguna de esas investigaciones, a lo mejor son investigaciones de Nestlé.

Y como colofón dice la chorrada más grande que se puede decir sobre este tema (y sobre cualquier otro): “La forma más fiable de averiguar si sale mejor un niño criado a fórmula que otro criado a teta es comparando a dos hermanos. Según este método de estudio, las diferencias a largo plazo al comparar a un hijo amamantado con otro que no lo ha sido, son apenas perceptibles y, en cualquier caso, no constituyen motivo para que una madre se culpe por no haberle dado la teta a su hijo.”

Señora Rigalt, eso no es nada fiable, porque “bien sabe dios” que hay muchos otros factores que pueden cambiar el resultado de ese “método de estudio”. Y dos niños criados por distintas madres en distintas culturas con métodos totalmente distintos, pueden resultar igual de sanos. Pero eso no dice que los dos métodos sean igual de buenos. La OMS, las asocioaciones de pediatría más conocidas, la liga de la leche, UNICEF nos confirman que la leche materna es más beneficiosa respaldados por investigaciones y estudios serios. Y quieres refutarlos con métodos empíricos sesgados… ¿En nombre de Nestlé?

Yo puedo tirarme desde un segundo piso y no morir y estar igual de sano que otro que no se ha tirado, por lo tanto concluyo que tirarse desde un segundo piso tiene los mismos beneficios que no hacerlo. ¡Tirémonos todos! Como a mí me fue bien, a todos les ha de ir bien.

No creo que una madre se haya de culpar por no haber dado teta a su hijo, pero la leche materna es lo más beneficioso para las niñas y los niños igual que tirarse de un segundo piso no es recomendable, aunque puedas salir ileso.

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