Intuición

Tener un hijo es muy fácil, solo hay que hacer “lo nuestro” y esperar 9 meses. O así es como piensan muchas madres y muchos padres. Yo lo tenía muy claro antes de embarcarme en esta aventura de ser padre. Mi intuición me decía que una vez naciera nuestro hijo, cuna, chupete, biberón, papillas, mucho amor y por supuesto hacer caso a todo lo que me diga el pediatra. Porque es un profesional que ha estudiado una carrera y tiene muy claro lo que es mejor para mi hijo. Y cuando me receta algo para mi hijo es solo porque piensa en el bien de mi hijo.

Eso me decía mi intuición. Eso es lo que nos han inculcado durante años a nuestra generación. En todas partes vemos esa forma de proceder. ¿Quiénes somos nosotros para discutirlo?

Información

Ahora con mi hijo de 9 meses, echo una mirada atrás y veo que no he hecho nada de lo que se suponía que tenía que hacer. Y todo empezó cuando nos decidimos a comprar algunos libros sobre educación, alimentación, etc. Empezamos por algunos libros de Eduard Estivill que nos habían dicho que ayudaba a dormir a los niños. Después de su primera lectura, los libros del Dr. Mengele… digo del Dr. Estivill acabaron en la basura (literalmente). No considerábamos apropiado ni regalarlos. Las técnicas de este señor nos parecieron torturas. Os dejo un vídeo que ilustra lo que digo:

Y lo curioso es que ahora dice que no hay que dejar a los niños llorar… Nunca he podido terminar de verlo entero.

Inculcación

Pero esta entrada no trata del ángel de la muerte. Trata de la información que hemos recopilado mi mujer y yo (sobre todo ella). De la eliminación de la inculcación a través de la información. Y de cómo solo de esta forma, creo que se puede usar la intuición de verdad.

Así que continuando lo que decía, leímos sobre muchos tipos de crianza y muchas técnicas de todo tipo para casi todo. Y lo que más nos sorprendió es que la gente lo ve raro. Muchas personas hacen un aprendizaje de cualquier tipo para trabajar, para sus propias aficiones, etc. Pero ven raro que uno se prepare para ser padre. He llegado a la conclusión de que no le dan la suficiente importancia a ser padre.

Preparación

Me pasé años preparándome para mi carrera profesional y no me puedo quejar, trabajo en lo que me gusta. No digo que me guste trabajar, preferiría no tener que hacerlo, pero ya que lo hago por lo menos es en algo que me gusta. Lo que no me gusta es la obligación de tener que hacerlo. De hecho si no tuviera que trabajar seguiría haciendo lo que hago en el trabajo como afición.

Os cuento todo este rollo sobre mi carrera y mi trabajo para decir que muchos darán su aprobación a estas palabras. Pero es distinto cuando digo que me he leído un montón de libros sobre crianza y nutrición de niños porque quiero criar a mi hijo correctamente. Me suelen decir cosas como: “Tienes demasiada información”, “Y ¿dónde queda la intuición?”, “Es que yo no soy de seguir un manual”, “Solo hay que hacer lo que dice tu pediatra”. etc

Al principio me sorprendía e intentaba explicar mis razones pero me di cuenta de que la mayoría de personas con las que hablaba ya habían criado a sus hijos y darse cuenta de que habían podido cometer un error en esa crianza podría resultarles doloroso. Y la verdad es que yo no hubiera podido aportar nada ya, así que trato de no inmiscuirme en sus vidas.

Manual

Pero la realidad es que todos siguen un manual, manual que nos han inculcado durante generaciones. Y al hacer lo que nos dice el pediatra, seguimos otro manual, que suele ser en la mayoría de ocasiones un manual obsoleto que hace años que no revisa porque la mayoría de pediatras no se cree en la necesidad de actualizarse. La intuición es imposible cuando nos han enseñado, amigos, familiares e incluso películas que el chupete es bueno, la cuna es buena, el biberón es bueno. Y luego nos dice el pediatra, dale reuterí para los cólicos (aunque no tenga cólicos, este es un caso real), vitamina d y un montón de mejunjes en forma de potitos que se supone que son buenos para el niño. Y se los damos todos, chupetes, mejunjes, cunas, abandono…

Lo siento pero eso no es intuición, es aceptar lo que te han dicho siempre y lo que te dice tu pediatra. Eso es exactamente seguir el manual.

Platón y la alegoría de la caverna

No quiero decir que no crea en la intuición. Solo que de manera similar a alegoría de la caverna de Platón, solo podemos tener intuición sobre lo que conocemos, sobre lo que vemos, sobre lo que nos han inculcado. Es como decir que por intuición no le hemos dado miel a un bebé de menos de un año para prevenir el botulismo sin saber nada sobre el tema. ¡Es imposible! Seguro que si hemos sido tan precavidos de no darle la miel es porque lo hemos leído en algún lado o nos lo ha dicho algún pediatra o cualquier otro conocido. Eso no es intuición, es un manual.

Y si no lo sabes y ves que Nestlé ha sacado la nueva papilla de ocho cereales con miel para bebés a partir de seis meses, ¿por qué no dársela? ¿Qué empresa sería tan mezquina de vender algo potencialmente peligroso para un bebé de menos de un año afirmando que lo pueden tomar desde los seis meses? Ninguna, claro.

Leche de fórmula

La leche de fórmula es el claro ejemplo de que la intuición no funciona demasiado bien en la crianza con nuestra generación. Lo que por lo menos dice casi todo el mundo es que la leche de fórmula se le da cuando la leche materna ya no le alimenta lo suficiente. Eso es completamente falso porque la leche materna es suficiente para alimentar al bebé hasta que se empieza con la alimentación complementaria ya sea con papillas o con comida normal, baby-led weaning o lo que sea que quiera darle cada uno. Con una buena gestión de la leche materna nunca es necesaria la leche de fórmula.

Sin embargo, lo que siempre hemos visto es que a los bebés se les da leche de fórmula, por lo tanto nuestra intuición nos dirá eso y muchos de nuestros pediatras también. Algunos incluso nos dirán que a partir de los cuatro meses tenemos que darle alimentación complementaria (sólidos), cuando la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses.
Y si haces lo que te dice el pediatra, sí que sigues un manual solo que no te lo has leído tú, se lo han leído ellos.

Manual del pediatra

Algunas veces es un manual del pediatra, otras es solo la recomendación de Nestlé. ¿Qué responderíais a este sencillo test?

Cuando Nestlé dice que la leche de fórmula es mejor que la leche materna ¿a qué se refiere?

  1. Se está preocupando por la salud de nuestros hijos
  2. Está pensando en los beneficios que la leche de fórmula aporta a su empresa

Yo creo que actúan sin ánimo de lucro, solo que están desinformados. Mi respuesta es la primera porque no creo que alguien sea tan mezquino de querer dar algo que perjudica a nuestros hijos por su propio beneficio. Y al decir que “perjudica” no quiero decir que la leche de fórmula en sí sea mala. Es un buen sustituto o al menos un sustituto aceptable. Perjudica porque la leche materna es mucho más beneficiosa para el bebé. Pero si todas las madres supieran esto y siguieran los pasos sencillos para tener la leche materna que necesita su bebé, ¿dónde acabarían las empresas que se dedican a fabricar esa leche de fórmula? Miles de trabajadores y máquinas acabarían en la calle. Y no queremos eso, es mejor alimentar peor a nuestros hijos.

Utilizar la intuición

Y sí, mi mujer y yo hemos leído mucho, lo suficiente para tener varios caminos a elegir en cada uno de los aspectos de la crianza de nuestro hijo.

Y ahora sí que podemos utilizar la intuición y decidir que la cuna solo sirve para guardar la ropa; el colecho bien realizado no es peligroso y es beneficioso para nuestro hijo; la leche de fórmula es totalmente prescindible y prescindimos; las papillas son mejunjes que no le daríamos ni a nuestros enemigos; todos los productos que recetan a nuestro hijo son susceptibles de revisión y de no ser usados si no lo vemos adecuado; las vacunas son importantes (esto lo pongo para que nadie me confunda con uno de esos antivacunas, mejmejmej); en la mayoría de casos, los pediatras son profesionales muy mal informados y por lo tanto no tienen la última palabra en la educación de nuestros hijos… Y varias cosas más, pero las dejo para otra entrada.

Antes he hecho referencia a la alegoría de la caverna de Platón y ahora vuelvo a hacerla. Porque en parte de esa alegoría, Platón nos muestra que para él, la enseñanza no es inculcarnos las ideas, sino hacer que surjan de nosotros. Poder usar la intuición a través del conocimiento, de la información o sin ninguna información. Si no tuviéramos inculcados los métodos de crianza habituales, podríamos usar la intuición de verdad. Pero como los tenemos inculcados, lo mejor es recopilar mucha información para poder utilizar la intuición de verdad.
Resumiendo, cuando solo tienes un camino guiado a elegir, puedes tener mucha intuición, pero no tendrás más opción que seguir ese camino. ¡Salid de la caverna! ¡Informaos, malditos!

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