El mayor drama que hemos tenido en casa con Junior es el cepillado de dientes. Estoy seguro que es la preocupación de muchos padres intentar proteger a sus hijos de la caries. A nosotros nos ha costado mucho llegar a un punto en el que Junior se deje cepillar e incluso se cepille él. Hemos pasado por una lucha continua, intentando no dejar de ser respetuosos, siendo constantes y con mil juegos hasta llegar al momento actual. Os lo relatamos por si puede servir a otros padres.

Los dientes se limpían desde la encía

Pues parece ser que sí, antes de que salgan los primeros dientes ya se deben limpiar las encías. Y cuando sale el primer diente con cepillo. Lo recomendable es un cepillo normal suave. Nada de dedos de silicona ni parecidos. Al principio con un dentífrico que contenga 1000ppm de flúor. Hasta los dos años un insignificante raspadito de pasta con el cepillo y a partir de los dos años con una cantidad del tamaño de un grano de arroz. A partir de los cuatro tamaño guisante y 1450ppm. Eso dice la Sociedad Española de Odontopediatría. Yo no soy ningún experto en este tema, por eso me guío por lo que dice esta gente que parece que algo saben.

También he leido que recomiendan que el peque esté tumbado boca arriba y que el cepillado se haga desde atrás.

Desde que sale el primer diente se debe empezar a cepillar

Técnicas para el cepillado

No me refiero a como mover el cepillo dentro de la boca del peque. No voy a explicar eso, me refiero a como hacer que el peque nos deje meter el cepillo en la boca cuando lo odia. En este punto choca mucho la crianza respetuosa con la salud del peque. Junior le tiene odio al cepillo. Las primeras veces lo aceptaba como algo nuevo y se reía, pero después empezó a quejarse y así hemos pasado un pequeño calvario de veinte meses desde los siete meses hasta los veintisiete. No porque nos molestara a nosotros, sino porque el peque lo pasaba fatal. Pero insistíamos porque entendemos que es mejor para la salud. Siempre intentando que lo acepte, hemos pasado por varias técnicas que paso a relacionar.

Cosquillas, canciones, juguetes

Cantarle algo, hacerle cosquillas, hacerle cosquillas en las piernas y barriga con la boca, lengua o con la barba hipster. Mil variantes de estas opciones. Jugar con un muñeco manopla que camina por encima de mamá mientras mamá le limpia los dientes. Jugar a que tu dedo índice y corazón son piernas y andar por encima de él. Cantarle en un idioma inventao, frances, inglés, japonés, chino, alemán. Hablarle en castellano pero con distintos acentos, mexicano, argentino, cubano. En fin, entretenerlo con cosas que le gusten e ir variando de un cepillado a otro porque se aburre.

Papaichi

Esto fue un descubrimiento extraordinario. Un día por hacer algo me puse a hacer el Neo Kung Fu con las piernas de Junior, haciendo como que paraba sus piernas pero muy lentamente y se partía. De ahí, me dio por ponerme a hacer posiciones de taichi inventás mientras canto una canción inventá en chino inventao. Como dirían en mi pueblo, menudo invento. Del chino pasé a cantar en español una canción donde digo que en una tinaja meto aceite y luego comida normal y cosas asquerosas y mi mujer decía “puajj” y el peque se partía. El caso es que en todas sus variantes el papaichi funcionó un tiempo. Fuera del cepillado, a veces también hacíamos papaichi Junior y yo juntos. Pero llegó un momento en que dejó de funcionar.

El explicau

Durante todo este proceso siempre le hemos explicado que el cepillado es muy importante. Que papá y mamá le cepillan los dientes porque es importante para su salud. Yo creo que de alguna manera esto ha calado en él. Pero aún falta lo mejor por llegar…

Siempre le hemos explicado que el cepillado es muy importante

El conejito Boing Boing

Y por fin llegó el conejito Boing Boing. Fue idea de mi mujer. Le compró un cepillo que tiene forma de conejo y le pusimos el nombre de Boing Boing. Le explicamos que el conejito Boing Boing había venido a casa para cuidar de sus dientes. Desde que lo compramos no solo acepta que le limpiemos, se limpia él y pide que le limpiemos. Se supone que lo correcto es que nosotros le limpiemos y luego él lo repase. A veces lo hacemos así, pero otras veces es al revés. Pero lo importante es que ha dejado de ser un momento traumático para Junior. Ahora se ha convertido en una mezcla de responsabilidad y juego que le va bien a él y a nosotros.

Lo importante es que ha dejado de ser un momento traumático para Junior

Hoy le he preguntado si entendía que es necesario limpiarse los dientes y me ha dicho que sí.

 

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