Tenía pendiente revisar y publicar el texto de esta entrada desde el día de reyes de 2018 y gracias a un retraso en el Ave Sevilla-Valencia lo puedo hacer ahora.

Vacaciones navideñas. Han servido para recuperar sueño perdido y reorganizar la vida con las circunstancias actuales. Pero más importante aún, han sido las primeras fiestas navideñas que Junior ha disfrutado como niño. Y también he aprovechado para hacer un roscón de reyes, claro.

El roscón de la Thermomix

La Thermomix es una gran ayuda en la cocina siempre que no te pongas a hacer recetas nuevas que tardan una eternidad. El roscón de reyes es una de ellas. Y más si lo quieres hacer en la noche de reyes para tenerlo por la mañana junto con los regalos. Junior se durmió a las doce de la noche y entonces me puse yo a hacer el roscón y estuve hasta las cinco de la madrugada. Como la receta tiene muchos tiempos de espera, aproveché uno de ellos para montar el regalo de reyes de Junior y mi mujer aprovechó después para envolverlo. A las cinco nos íbamos a dormir y a las ocho me levanté para ir a comprar otro roscón al horno por si el mío salía mal.

La cocina de Junior

El regalo de Junior es una cocina. Junior está acostumbrado a ver a su padre cocinar, limpiar, hacer la colada, fregar, etc. Y le encanta ayudar en todas esas tareas. Y a mí ne encanta porque no va a crecer con los tópicos de que las tareas domésticas son solo para las mujeres. Desde hace un año o así, empezamos a hacer un juego que se llama ceremonia de la tinaja. Consiste en simular que cocinamos juntos usando sus juguetes. Al principio hacíamos como una especie de té, pero con el tiempo empezamos a hacer todo tipo de platos. A veces también se pone en una mesa pequeña del comedor y juega a cocinar. Y otras veces nos ponemos en cualquier parte a cocinar con juego simbólico. En fin, que le gusta cocinar.

Los niños y las niñas deberían crecer sin el prejuicio de que las tareas domésticas son solo para las mujeres

El regalo

Y decidimos que ya era hora de que tuviera su propia cocina. Tuvimos suerte de captar en vídeo el momento en que ve la cocina. No lo cuelgo porque no nos gusta poner fotos ni vídeos del peque en internet, pero fue muy emocionante. Cuando había desenvuelto un poco se dio cuenta de que era una cocina. Y lo manifestó claramente con un grito de alegría y gritando: “¡Una cocina! ¡No me lo esperaba!”. Se llevó las manos a la boca y luego señalándola repetía: “¡Una cocina! ¡Una cocina!”.  Quedó claro que le gustaba el regalo. Fue muy emocionante. He visto ese vídeo como cien veces ya.

La cocina lleva una sartén, un huevo frito, tres cucharas de cocina y una olla. Nosotros añadimos una cubertería con un escurreplatos, un juego de frutas de plástico que se pueden cortar con un cuchillo y la tabla para cortarlos. Cuando Junior llevaba un rato jugando me preguntó: “¿Y dónde está la Thermomix?”. Luego se olvidó pero en casa de su tía le esperaban más regalos a juego con la cocina porque lo habíamos hablado así. Uno de ellos, llevaba un robot tipo batidora y él decidió que eso era su Thermomix. Y tan contento.

Cuatro meses después

Después de cuatro meses, Junior sigue jugando de vez en cuando a cocinar. En su cocina, en la cocina de Ikea, en la cocina de la casa para pasárselo pipa, en la cocina de Smileland. Sin embargo la barbacoa de Smileland prefiere usarla como piano. Otra de sus pasiones, la música, pero eso lo dejo para otra entrada.

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